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miércoles, 17 de mayo de 2017

RETRATO DEL AMADO


Si supiera dibujar,
seguramente lo dibujaría así,
durmiendo a mi lado
en la llanura inabarcable de su cama
mirando hacia mí sin mirarme.

Si supiera,
dibujaría el perfecto ángulo
del brazo izquierdo
recostado en su pecho.
Tres  pulseras en su muñeca
marcan su ahora.

La cadera,
duna suave y cálida
desdibujada
en la oscuridad de la noche,
su respiración la mece, 
apenas perceptible
entre el canto de los mirlos,
La pequeña mano adormecida sobre
su frente, rozando el pelo...
y sus dos anillitos de casado…

Si supiera, lo dibujaría así,
hermoso, dulce, tranquilo, a mi lado,
inefable su ser,
como mi amor y mi tristeza.

sábado, 25 de marzo de 2017

LA MOCHILA



Amaba… Y corrí a tu lado.

¿Cómo no hacerlo
cuando la promesa  no era otra
que ser amada ¡oh! Amada,
como nadie antes me había amado?

Salí corriendo tras de ti.
Lo dejé todo menos mi nombre,
mi pasado, mis miedos, mi dolor  y
claro, los perros.
Todo.

Mejor hubiera sido
revisar la mochila antes
y  tirar los miedos y el dolor.
Salir sin prisas, cautelosa,
con un mapa del camino…


Pero partí yo ávida de vida,
casi desnuda y libre,
dispuesta a amar como una loba.
Con la ilusión de una niña 
fui a vivir mi sueño
y palmo a palmo, 
amazona enamorada,  
descubrir el atlas de tu cuerpo.

Mejor hubiera sido revisar la mochila antes…

Y calcular bien las distancias…




domingo, 26 de febrero de 2017

Un poema de este verano: "Cigarras"



CIGARRAS

Sólo tú, viento,
consigues aplacar unos instantes
el incesante chirriar de las cigarras.

¡Sopla Eólo! ¡Sopla más fuerte!
¡Acalla a estas bestias!
Levanta olas,
sacude el polvo de las sabinas
y llévate, con el polvo, mi negrura.


             (Formentera, agosto 2016)

miércoles, 11 de enero de 2017

NO HABLARÁS EN CLASE



Temo tu silencio.

No el que callamos juntos atónitos ante un nuevo sol.

No el de después de saciar nuestros cuerpos.

No el del abrazo al final del día frente al televisor.

No son esos silencios los que temo, no.



Temo otro silencio tuyo… Ese silencio tuyo

que aprieta tus labios y enturbia tu mirada.

Ese silencio contrariado preñado de tempestad.

Un silencio de ciénaga que esconde un monstruo,

un silencio ceñudo, hiriente, juez,

un silencio sordo, amurallado

contra la súplica de mis labios y mis ojos.



Tu silencio se me atraganta,

Me ahoga, me estrangula, me anula.

Me devuelve a una silla de parvulario,

Castigada, atada y amordazada, sola.

Negada la alegría a la niña de mis cuatro años.

En tu silencio resuena

el silencio que pactaron mis abuelas.

Es el silencio de mis abuelos muertos en la cuneta.

Es un silencio asfixiante, anterior a la batalla.

Y yo quiero gritar, gritar, gritar.



Tu silencio me sienta en un banco gélido de la Gran Vía,

enamorada, junto a mi primer verdugo,

callado él, con las manos en los bolsillos.

Su perfil despectivo, inamovible, impertérrito.

Yo, aterrada, aterida, sin respuesta…

Huir, huir, ¡salir corriendo!

Todo antes que aguantar

un silencio estéril, acusador, castrante,

un silencio que susurra “no te quiero”.


Huir, huir, ¡salir corriendo!
Antes abrazar el silencio de las cuchillas.

Porque seguramente debo callar,

porque no tengo razón,

Por no haber hecho o pensado lo correcto.

Porque seguramente soy culpable, culpable, culpable,

De no quererte yo lo suficiente.

De tu dolor,  Amor.


viernes, 28 de octubre de 2016

AMANECER MARINO



A las cinco suena el mirlo.
Percibo tu calor y el sueño
de tu alma.

Entra en el cuarto el alba
y la ilusión permanece.

Vamos Amor, la ventana
de mar nos espera.
Clarea la esperanza.

sábado, 18 de junio de 2016

NUESTRO DÍA



Nuestros días ya no se cuentan por horas
ni por minutos ni segundos
se cuentan ya.

Nuestro día,
ya sólo vivimos un día
-ya no existen ni lunes ni viernes-
el día de la historia que escribimos,
empezó en el umbral de un abrazo.

Se va midiendo el día a besos,
a palmos de piel transcurre,
y  un único verbo lo ilumina.

Nuestros días ya no se cuentan por horas.
Nuestro día se cuenta a besos.